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La declaración de expolio anula el PEPRI del Cabanyal y recupera la vigencia del PGOU de 1988

2015-01-26Publicat per:
El pasado 23.01.15, distintos medios de comunicación informaban de las declaraciones del portavoz del PSPV-PESOE, (Joan Calabuig) “denunciado que la revisión del PGOU de Valencia “mantiene en vigor el PEPRI del Cabanyal- Canyamelar”, a pesar de que este planeamiento está anulado por la orden del Ministerio de Cultura de diciembre de 2009 por expolio. Para los socialistas, la suspensión del PEPRI hace que entre en vigor “lo previsto en el PGOU de 1988 que establece las condiciones de edificación y rehabilitación”. En consecuencia, ha aseverado que en esta línea “deben establecerse las nuevas Normas Urbanísticas, y permitir la concesión de licencias anulando la suspensión aprobada en abril de 2010, para que los vecinos puedan rehabilitar sus casas”.
Desde EU felicitamos que se llegue a esa conclusión, ya que el sábado 27.01.10, tan solo tres semanas después que se hiciera pública la declaración de expolio del PEPRI, el periódico “el Levante” nos publicaba un artículo titulado “Los Efectos de la declaración de expolio” en el que afirmaba. “Creo que no todos entienden las consecuencias jurídicas de la Orden Ministerial, declarando un acto de expolio el PEPRI del Cabanyal. Yo entiendo, que entre otros efectos, produce la nulidad automática del PEPRI, restablece la vigencia del PGOU de 1988, para el ámbito del Cabanyal, por consiguiente, recupera la vigencia el catálogo de edificios protegidos en todo el barrio”.
Posteriormente, en el mes de octubre de 2012, el Grupo Municipal de EU del Ayuntamiento de Valencia, presentaba un informe jurídico sobre el PEPRI de Cabanyal, que en el punto III, titulado “LOS EFECTOS DE LA ORDEN CUL/3631/2009 SOBRE EL PEPRI”, entre otras cosas se decía:
1. Los actos administrativos en ejercicio de las competencias que son propias resultan prevalentes respecto los actos de otras administraciones que resultan contradictorios con ellos, por lo que aquellos actos administrativos contrarios a los realizados en ejercicio de competencias propias incurren en nulidad, por consiguiente sin efectos jurídicos.
(…)
(5) El PEPRI quedó anulado por las consecuencias de la declaración de expolio. Así es que, como todo acto administrativo, la declaración de expolio, goza de presunción de legalidad, y por consiguiente es un acto ejecutivo, mientras no resulte declarado nulo por sentencia firme.
Así las cosas, al declarar la Orden CUL/3631/2009, de 29 de diciembre, en el punto 1 “que el Plan Especial de Protección y Reforma Interior de Cabanyal-Canyamelar determina la expoliación del conjunto histórico del Cabanyal”, ello conlleva la nulidad del PEPRI, por infracción de la Ley de Patrimonio Histórico Español. Esa nulidad se produce desde el mismo momento que se publicó la Orden, el 08/01/2010 en el BOE.
Por consiguiente, el PEPRI quedó sin efectos jurídicos, y para que pueda recuperar su vigencia se necesita una sentencia firme que declare la nulidad de la Orden del Ministerio de Cultura”. Como las demandas contra la citada Orden fueron desestimadas, las consecuencias jurídicas de la Orden, establecidas desde el día de su publicación no han sido alteradas, que no son otras que la nulidad del PEPRI, la vigencia del PGOU que derogó el PEPRI, y el deber de dar licencia de obras de conformidad con el PGOU DE 1998 vigente.
En el mismo informe se decía: “En ningún caso, resultan admisibles aquellas interpretaciones que dicen que la Orden CUL/3631/2009, produce la suspensión del PEPRI. Pues únicamente se pueden suspender los planes vigentes y con plena eficacia jurídica. Por eso no cabe la suspensión cautelar de aquellos planes cuya nulidad se haya producido, dado que estos carecen de la eficacia de ejecutividad de la que gozan los actos administrativos y las disposiciones generales. Y ello es así, aunque tal interpretación se pretenda fundar en la Orden CUL/3631/2009, porque en su punto 2 dice: “Declarar la obligación del Ayuntamiento de Valencia de proceder a la suspensión inmediata de la ejecución de dicho Plan Especial.” Pues, queda bien claro, que en este punto no se declara la suspensión del PEPRI (del planeamiento), ya que se ordena suspender su ejecución, que son cosas bien distintas.
(…)
“Precisamente, la Orden CUL/3631/2009, no declara la suspensión del PEPRI, por ser innecesario. Pues al resultar este nulo, por haber sido declarado un acto de expolio, resulta innecesaria la suspensión de un instrumento de ordenación que ya ha quedado sin vigencia jurídica. Para entender las razones que explican porque se declara la suspensión de los actos de ejecución del PEPRI, cabe recordar, que en esos momentos era un hecho notorio, que se estaba ejecutando el PEPRI, por lo que la Orden del Ministerio de Cultura declara la obligación de suspender la ejecución de una actuación, que podía contar con cobertura legal en su inicio, para evitar que al amparo de malos entendidos siguieran los actos de ejecución de un PEPRI nulo. Es decir, una vez nulo el PEPRI, se requiere al Ayuntamiento y la Generalitat Valenciana que suspendan los actos de ejecución, para adecuar la actuación del Ayuntamiento y Generalitat a la nueva situación jurídica que se ha creado, para el ámbito incluido en el PEPRI, tras la declaración de expolio. Con ello se buscaba la eficacia de la propia declaración de expolio”.
Así las cosas, la nulidad del PEPRI implica la vigencia del PGOU de Valencia, para todo el ámbito del Cabanyal-Canyamelar mientras no se apruebe un nuevo Plan Especial de Protección que de acuerdo con la Orden CUL/3631/2009, “garantice la protección de los valores histórico-artísticos que motivaron la calificación de éste como conjunto histórico”.

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