Cerca:

Mitjà:

Any:

Rumanolandia

Vecinos partidarios del plan del Cabanyal critican el retraso para reiniciar las obras

2014-10-27Publicat per:
El Gobierno prometió a Barberá hace dos años el desbloqueo del proyecto para prolongar Blasco Ibáñez y aún sigue sin plazos la aprobación final
«Estamos decepcionados». Esa frase resume el estado de ánimo de los vecinos partidarios del plan urbanístico del Cabanyal, que dos años después del compromiso del Gobierno para desbloquear las obras sigue paralizado y a la espera de un acuerdo definitivo. El ayuntamiento continúa con la tramitación de los cambios acordados, aunque el Ministerio de Cultura no ha derogado la orden de diciembre de 2009 que ha imposibilitado seguir con la prolongación de Blasco Ibáñez hasta el mar.

«Que nos digan algo porque la gente se está yendo del barrio», indicaron fuentes de la asociación Sí Volem, partidario del plan aprobado a finales de los años 90 y que quedó paralizado por completo en abril de 2010, con el recurso del Gobierno en el Tribunal Constitucional.



La cronología de los intentos de la alcaldesa Rita Barberá por retomar las obras tienen tres fechas claves. La primera el 10 de julio de 2012, cuando acordó con la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, la búsqueda de un acuerdo que anulara la paralización.

La segunda justo un año después, cuando el mismo compromiso surgió de un encuentro con el presidente Rajoy. Doce meses habían pasado sin que los técnicos municipales y los abogados del Estado dieran con la solución.

Eso surgió un año después, el pasado 30 de mayo, con un «preacuerdo político» según se explicó con el ministro de Cultura, José Ignacio Wert, que dio sus frutos el pasado julio con la modificación del plan aprobada en el pleno municipal.

Pero el tiempo pasa y los vecinos partidarios de la prolongación de Blasco Ibáñez indican que «aquí lo único que hay más cada día son ratas, que no están invandiendo». A plena luz del día, saliendo de las imbornales de la red de alcantarillado.

De momento no se ha producido ninguna respuesta por parte del Ministerio de Cultura, confirmaron fuentes cercanas al gobierno municipal. La concejalía de Urbanismo siguen con el estudio de las 28.000 alegaciones presentadas en contra, antes de contestarlas y pasar el documento a la Generalitat.

Pero el consistorio espera que en el interín se produzca una respuesta afirmativa del ministerio, lo que no se ha producido. Esto serviría al menos para levantar la orden de paralización y conceder de nuevo licencias de obras.

El gobierno municipal confía en que esto se produzca antes de que acabe el año, para echar mano de las ayudas concedidas en el Plan Confianza, destinadas a terminar los derribos y urbanizar el futuro bulevar de San Pedro, así como la compra de otros edificios para su derribo en el entorno. El documento ahora en debate eleva la inversión pública a 447 millones de euros, mientras que en su día se habló de 159 millones.

Esto da idea del enorme desembolso que necesita la operación inmobiliaria. Por ejemplo, la compra de inmuebles necesita una aportación de 75 millones, mientras que entonces se calculó en 17 millones.

La primera petición de los vecinos es, aparte de la urgente aprobación del plan, baldear las calles. «La gente sigue tirando la basura a la calle», indicaron, pese a los esfuerzos del ayuntamiento dentro del refuerzo de la Policía Local.

La modificación mantiene los 48 metros de anchura del bulevar a su paso por la zona protegida, dado que la zona de afección por los derribos pasará de 107 a 60 metros de anchura, al mantenerse varios edificios. Así se reducen en un 35% las demoliciones en la zona protegida.

La empresa gestora del proyecto, Plan Cabanyal-Canyamelar, tenía en 2010 un total de 62 propiedades pendientes de adquirir para abrir el bulevar de San Pedro, mientras que se hizo con 21 por el sistema de expropiación poco antes de la paralización de todo el programa. Desde entonces se ha hecho con 15 inmuebles gracias a contratos de venta. De ahí que apenas queden 26 para completar todo el ámbito del bulevar, auténtica piedra de toque del plan.

Aumenta la presión policial para evitar enganches ilegales
Algo que sí está funcionando en los últimos meses, indicaron los vecinos, es la presión policial para anular los enganches ilegales a la red eléctrica y al agua potable. De esta manera se pretende reducir las ocupaciones ilegales de muchas de las viviendas pendientes de derribo. Fuentes municipales confirmaron este empeño, como una de las estrategias para frenar este problema.

Los residentes indicaron que «en zonas como la calle San Pedro se ha reducido bastante, aunque quedan otras donde las denuncias no paran», donde citaron como ejemplo la calle de los Ángeles. «Esto parece Rumanolandia», indicaron acerca del origen de las familias que entran a vivir en estas casas.


<- Volver a Prensa