Cerca:

Mitjà:

Any:

Las licencias volverán a concederse en el Cabanyal mientras se tramita el nuevo plan

2014-06-28Publicat per:
El ayuntamiento afirma que los permisos podrán darse durante el proceso de adaptación de la zona protegida del barrio y de la Lonja de Pescadores
Los tres grupos de la oposición aprovecharon el turno de ruegos y preguntas en el pleno de ayer para sacar a colación las últimas novedades sobre el plan del Cabanyal. Habían pasado cuatro horas desde el inicio de la sesión, aunque era inevitable que la atención se centrara en uno de los proyectos más discutidos en la historia del municipalismo en el 'cap i casal', como es la prolongación de Blasco Ibáñez.

Sin duda, el asunto que más interesa a los vecinos de este barrio del Marítimo es cuando se concederán de nuevo licencias de obras, en caso de que prospere el acuerdo político alcanzado entre el Ministerio de Cultura y el ayuntamiento.

El vicealcalde, Alfonso Grau, contestó al concejal socialista Vicent Sarrià que, para este propósito, se servirían del punto 3 del pacto alcanzado entre la alcaldesa Rita Barberá y el ministro de Cultura, José Ignacio Wert, al indicar que «será cuando el ayuntamiento inicie los trámites necesarios para la aprobación de adaptación del plan a la propuesta».

Así las cosas, los plazos podrían adelantarse a la autorización definitiva de los cambios pactados, donde los elementos principales son el estrechamiento de la futura avenida a su paso por la zona declarada Bien de Interés Cultural (BIC), así como el mantenimiento de la Lonja de Pescadores.

La propia alcaldesa Barberá intervino para pedir al vicealcalde que ampliara su explicación sobre las licencias, al indicar que una sentencia confirmó la correcta interpretación por parte del gobierno municipal de la orden ministerial de diciembre de 2009, en el sentido de paralizar la concesión de licencias de obras y actividades. El portavoz municipal de Compromís, Joan Ribó, comentó que ese fallo se refería a una demolición, y que por ese motivo se había dado la razón al consistorio, argumento que fue rechazado por Grau.

Ribó comentó que «ya tardan» en conceder licencias municipales en la zona y se preguntó en el transcurso del debate cómo es posible que «ahora se puedan dar licencias sin cambiar la legislación», si antes no era posible. Barberá recordó entre un turno y otro de intervención que la sentencia del Supremo «dice que no hay expolio ni siquiera en el más amplio sentido de la palabra».

Barberá acusó a los grupos de la oposición municipal de querer «paralizar» el barrio, para lamentar la «rabia» con la que han afrontado el preacuerdo con el Ministerio de Cultura para desbloquear las obras.El plan urbanístico está frenado desde abril de 2010, y los únicos permisos de obras concedidos han sido los que sirven para la conservación de las fincas, así como otros de carácter menor. Los grupos de la oposición habían preguntado por los detalles del preacuerdo y, en concreto, la manera de casar las modificaciones del proyecto con la protección patrimonial del barrio. Barberá dijo sobre esto que «todo se explica diciendo que queremos arreglar el Cabanyal y ustedes quieren paralizarlo para siempre».

El turno de preguntas lo abrió el portavoz de Esquerra Unida, Amadeu Sanchis, quien preguntó directamente si el preacuerdo respondió al temor a un nuevo fallo judicial en contra del plan, en esta ocasión por un recurso de apelación presentado por el consistorio en el Supremo contra la orden de Cultura.

«No tenemos miedo a ninguna sentencia», respondió Grau acerca de la decisión tomada por el gobierno municipal el pasado día 20 sobre el desistimiento de las acciones judiciales, en favor de la negociación con el Ministerio de Cultura. El vicealcalde indicó que «ahora, después de la retirada del recurso, nos quedamos con la sentencia que perdimos en la Audiencia Nacional, para que vea que no nos preocupa».

Por el contrario, Sanchis aclaró tras el pleno que la vigencia de ese fallo judicial, donde se avala la orden de diciembre de 2009, deja sin posibilidad el proyecto de prolongación de la avenida Blasco Ibáñez. «Lo contrario sería una ilegalidad», aseguró el concejal.

Grau dijo que la orden ministerial firmada por la exministra Ángeles González-Sinde «no es ni la Biblia ni el Corán y es perfectamente modificable por otra de igual rango». En la misma esencia del documento, subrayó, se encuentra la voluntad de adaptación con el plan municipal de 2001.

El concejal socialista Vicent Sarrià dijo por su parte que «por qué se ha esperado tanto a retirar el recurso contra la orden» y se interesó por la participación de la Generalitat en todo el proceso. El edil también preguntó la razón de que «no se haya dejado sin efecto la suspensión de licencias municipales».

El acuerdo político alcanzado entre Barberá y Wert indica que el Ministerio acepta la propuesta municipal, basándose en un informe técnico de la Secretaría de Estado de Cultura, mientras que el Gobierno encargará ahora informes independientes para que opinen sobre los cambios. Esto no será vinculante, por lo que el gobierno municipal ya trabaja en los cambios de planeamiento al menos desde el pasado lunes, para llevar al pleno la modificación lo antes posible.

<- Volver a Prensa