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El Eterno problema

2014-06-20Publicat per:
El consta que en el gobierno municipal había un enfado enorme con el Ministerio de Cultura a cuenta del Cabanyal. No entienden la demora, más bien el arrinconamiento, de una solución legal que permita la reactivación del plan urbanístico aprobado en el pleno del consistorio.

Cada día transcurrido ha sido un argumento más a favor de los que opinan que la derogación del plan es la única salida. Incluso los votantes más fieles del PP empezaban a tener dudas por el rumbo que había tomado la historia. La sensación es que el Gobierno de Rajoy había dejado en la estacada a los que apoyan la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez.

La cuestión es que la situación actual no permitía ni la entrada de capital privado debido a la suspensión de las licencias de obras. La interpretación que hace el gobierno municipal de la orden del Ministerio de Cultura no dejaba lugar a dudas y autoriza sólo las intervenciones necesarias para que las fincas se mantengan en pie.

Había llegado por lo tanto el momento de sentarse alrededor de una mesa y decidir. De un lado, los representantes del gobierno municipal y en el otro, los del Ministerio de Cultura y la Abogacía del Estado. El plan del Cabanyal afecta a muchas personas y se merecían una respuesta más rápida para frenar la degradación del barrio.

El abandono de la prolongación supondría una mala noticia para la mayoría de vecinos, favorables al plan urbanístico en todas las elecciones celebradas desde los primeros años 90. Los malos resultados electorales del PP en las últimas europeas han servido para comprobar que el hastío se instalaba en el electorado. Además, la ruina de decenas de edificios hace que sea muy difícil una vuelta atrás en el planeamiento. Lo que no debía dilatarse más es la paralización de las licencias de obras.

Una solución intermedia hubiera sido acometer los proyectos que se adapten a las dos alternativas, con o sin prolongación, aunque sean minoría. Y mientras, seguir con el debate legal para conseguir derogar la orden ministerial. Habrá quien diga que eso habría sido un parche. Yo prefiero pensar que hubiera supuesto oxígeno para el enfermo.

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