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El ayuntamiento aprueba una transferencia de fondos a la empresa que compra las viviendas aunque mantiene la paralización de licencias

Barberá da más dinero al plan del Cabanyal a la espera de desbloquearlo con el Gobierno

2014-01-28Publicat per:
Por dos caminos diferentes, el gobierno municipal ha aportado más dinero estos días para el plan urbanístico del Cabanyal. A la espera de negociar con el Ministerio de Cultura la adaptación del proyecto a la orden de diciembre de 2009, contraria a la prolongación, la iniciativa del consistorio ha recibido 528.900 euros en sendos acuerdos tomados este viernes y hoy.
La junta de gobierno aprobó el reconocimiento de dominio del ayuntamiento de cuatro inmuebles más adquiridos para ser derribados. Eso ocurrió el viernes y el expediente se refiere a tres viviendas situadas en la calle San Pedro y una cuarta en la calle Vidal de Canelles, fuera de la zona declarada Bien de Interés Cultural y donde hay más interés en retomar las obras.


Las operaciones de compra de las viviendas van desde los 16.500 a los 81.000 euros, según figura en el expediente. En todos los casos se encontraban ya deshabitadas y sin suministro de agua potable y electricidad. Eso sí, dos de los pisos se encuentran sin tapiar, lo que facilita su ocupación ilegal. En total, la empresa municipal Aumsa desembolsó 185.900 euros, en una operación acordada el pasado 15 de noviembre y que cuyas propiedades ya están en manos del ayuntamiento.
El otro movimiento se refiere a la primera modificación de créditos del año, que pasará hoy por la comisión de Hacienda y que se eleva a 20 millones de euros. De esta cantidad, se ha incluido una transferencia de 343.000 euros a la empresa Plan Cabanyal-Canyamelar, impulsora del plan urbanístico.
Se trata con toda seguridad de cubrir presupuesto para el mantenimiento del parque de viviendas, nóminas y adquisiciones que llegarán dentro de poco al consistorio, indicaron ayer fuentes conocedoras del proceso. La entidad, formada al 50% con la Generalitat, tiene algo más de 580 viviendas, muchas desaparecidas al ser derribadas estos años.
Medio millón largo de euros en ambas operaciones que refuerzan en la medida que pueden las arcas municipales el deseo del gobierno municipal de ejecutar el plan urbanístico. Y todo esto sucede mientras no se ha reunido la comisión bilateral entre la Generalitat y el Gobierno, donde participará el ayuntamiento, para desbloquear las obras.
La misma alcaldesa Rita Barberá pidió la semana pasada «celeridad» para que se convoque esta reunión. Las asociaciones vecinales y de comerciantes, agrupadas a través de la plataforma 'Units pel Cabanyal', denunciaron el pasado fin de semana la degradación y el bloqueo de este barrio del Marítimo.
En concreto, la asociación 'Si Volem' indicó que el origen de la ruina en muchos de los inmuebles se encuentra en las ocupaciones ilegales. El ayuntamiento puso en marcha el Plan + de refuerzo policial para acelerar estos desalojos, entre otras actuaciones, aunque no ha sido suficiente a tenor de las quejas de los residentes.
El concejal socialista Vicent Sarrià comentó sobre la compra de las viviendas que «el proyecto para destruir 1.600 viviendas es una barbarie urbanística que no obedece a ningún parámetro del urbanismo que se practica desde hace décadas».
Estimó que el consistorio ha invertido estos años 30 millones de euros en viviendas para derribarlas, para indicar que «en una ciudad con mil millones de euros de deuda y recortes en limpieza, sanidad o servicios sociales, seguir comprando para derribar es una falta de respeto a los ciudadanos».
Otro de los asuntos que ha pasado estos días por el consistorio es una nueva suspensión de licencia de obras y actividad en un inmueble del barrio, al estar afectado por la paralización del plan urbanístico. Un particular pidió permiso para reformar una planta baja situada en el número 36 de la calle Mariano Cuber, con el propósito de transformarla en un garaje de cuatro coches y 13 motocicletas.
Tras un largo proceso administrativo, iniciado en marzo de 2012 y que ha incluido la orden de que parase la actividad al no tener licencia, el pasado 16 de diciembre se concedió el permiso, dejándolo en suspenso hasta que se alcance un acuerdo sobre el plan.
El ayuntamiento acumula ya una treintena de casos, tanto de obras menores como mayores, de licencias concedidas pero que no se permiten ejecutar. El gobierno municipal entregó una circular a los representantes de 'Units pel Cabanyal', donde están representados partidarios y detractores de la prolongación de Blasco Ibáñez, sobre las obras que sí se pueden hacer.
Está el caso por ejemplo del mantenimiento de los edificios protegidos, así como las intervenciones por motivos de seguridad en las fachadas del resto. Esas actuaciones están permitidas, aunque no la concesión de otro tipo de licencia de obras en todo el ámbito. El consistorio aprobó la modificación de varios proyectos del Plan Confianza, por valor de casi diez millones de euros, para iniciar obras nada más se logre un acuerdo institucional.

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