Resposta a Esteba Gonzalez Pons: la majoria del PP

El Cabanyal, 9 de septiembre de 2003

La Plataforma Salvem El Cabanyal se dirige al Consejero d’Educación.

Ante las declaraciones del Consejero d’Educación, Esteban González Pons, respeto a los resultados electorales “que fueron abrumadoramente favorables al proyecto, a la alcaldesa y al PP, y me parece que en una democracia los resultados están para aceptarlos”, queremos declarar:

Los resultados electorales no dan una mayoría de gobierno al PP en el Cabanyal, ¿por qué se empeñan en decir lo contrario?. Resultados de las elecciones:

Porcentaje de votos al PP: en la ciudad de València: 52 %
En el barrio del Cabanyal: 45 %El Cabanyal, 9 de septiembre de 2003

La Plataforma Salvem El Cabanyal se dirige al Consejero d’Educación.

Ante las declaraciones del Consejero d’Educación, Esteban González Pons, respeto a los resultados electorales “que fueron abrumadoramente favorables al proyecto, a la alcaldesa y al PP, y me parece que en una democracia los resultados están para aceptarlos”, queremos declarar:

Los resultados electorales no dan una mayoría de gobierno al PP en el Cabanyal, ¿por qué se empeñan en decir lo contrario?. Resultados de las elecciones:

Porcentaje de votos al PP: en la ciudad de València: 52 %
En el barrio del Cabanyal: 45 %

El PP no tendría mayoría absoluta en nuestro barrio. Lo cual quiere decir que no podría destruir El Cabanyal. La democracia se fundamenta en tres pilares: l’ ejecutivo (gobierno), el legislativo (cortes) y el judicial (tribunales). Una mayoría de votos en unas elecciones, aunque fuera absoluta -y no lo es en el caso del Cabanyal- no legitima a ningún partido político a ir contra la Ley, a no ser que se eliminara el Poder Judicial. Esto es el que denunciamos ya hace años desde el Cabanyal.

I en este sentido, hoy 9 de septiembre, nos dirigimos al Sr. Consejero para informarlo de los resultados electorales y de la doctrina del Tribunal Supremo aplicable al caso:

PRIMERO

La opinión de una persona o grupo de personas no puede ser objeto de consideración frente a la exigencia de cualquier norma de Derecho, cuya obligada observancia no puede ser dispensada en función de unos criterios sobre la regulación de una materia que no concuerda con la legalidad.

(TS 3.ª Secc. 4.ª S 31 May. 1994.-Ponente: Sr. García Estartús) Archivo, 1994, 6797.

SEGUNDO

La realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas las normas a que se refiere el art. 3.1 CC no supone la justificación del arbitrio judicial, ni una interpretación laxa de aquéllas y, desde luego, excluye que se orille la aplicación de la norma vigente al caso concreto. El precepto contiene sólo una llamada a la profundización en el conocimiento de la realidad social para descubrir mejor el espíritu y finalidad de aquéllas en relación con los demás elementos hermenéuticos. Es decir, que ni la libertad de empresa, ni la plausible creación de puestos de trabajo, ni las exigencias que impone el Derecho administrativo, que cada vez deja menor campo al desarrollo de la autonomía de la voluntad, pueden justificar la política de hechos consumados o el menosprecio de los concurrentes derechos de los demás que deben ser salvaguardados aun con medidas reparadoras o sustitutorias, por muy inoportunas que pasado el tiempo resulten, pues en esta actuación radica, en gran parte, la esencia del derecho.

(TS 1.ª S 10 Abr. 1995.-Ponente: Sr. Almagro Nosete) LA LEY, 1995-2, 691 (16809-R).

Atentament, Plataforma Salvem El Cabanyal – Canyamelar

El PP no tendría mayoría absoluta en nuestro barrio. Lo cual quiere decir que no podría destruir El Cabanyal. La democracia se fundamenta en tres pilares: l’ ejecutivo (gobierno), el legislativo (cortes) y el judicial (tribunales). Una mayoría de votos en unas elecciones, aunque fuera absoluta -y no lo es en el caso del Cabanyal- no legitima a ningún partido político a ir contra la Ley, a no ser que se eliminara el Poder Judicial. Esto es el que denunciamos ya hace años desde el Cabanyal.

I en este sentido, hoy 9 de septiembre, nos dirigimos al Sr. Consejero para informarlo de los resultados electorales y de la doctrina del Tribunal Supremo aplicable al caso:

PRIMERO

La opinión de una persona o grupo de personas no puede ser objeto de consideración frente a la exigencia de cualquier norma de Derecho, cuya obligada observancia no puede ser dispensada en función de unos criterios sobre la regulación de una materia que no concuerda con la legalidad.

(TS 3.ª Secc. 4.ª S 31 May. 1994.-Ponente: Sr. García Estartús) Archivo, 1994, 6797.

SEGUNDO

La realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas las normas a que se refiere el art. 3.1 CC no supone la justificación del arbitrio judicial, ni una interpretación laxa de aquéllas y, desde luego, excluye que se orille la aplicación de la norma vigente al caso concreto. El precepto contiene sólo una llamada a la profundización en el conocimiento de la realidad social para descubrir mejor el espíritu y finalidad de aquéllas en relación con los demás elementos hermenéuticos. Es decir, que ni la libertad de empresa, ni la plausible creación de puestos de trabajo, ni las exigencias que impone el Derecho administrativo, que cada vez deja menor campo al desarrollo de la autonomía de la voluntad, pueden justificar la política de hechos consumados o el menosprecio de los concurrentes derechos de los demás que deben ser salvaguardados aun con medidas reparadoras o sustitutorias, por muy inoportunas que pasado el tiempo resulten, pues en esta actuación radica, en gran parte, la esencia del derecho.

(TS 1.ª S 10 Abr. 1995.-Ponente: Sr. Almagro Nosete) LA LEY, 1995-2, 691 (16809-R).

Atentament, Plataforma Salvem El Cabanyal – Canyamelar