Prenem la iniciativa per millorar la qualitat de la democracia

Participación ciudadana. Tomamos la iniciativa
para mejorar la calidad de la democracia
Club Diario Levante – Fòrum Ciutadà de València

18 de febrero de 2003

La Iniciativa por la Participación Ciudadana es la reunión, por primera vez, de muchas organizaciones del País dedicadas desde hace tiempo a la defensa del territorio y del ambiente, de la ciudad y de la participación ciudadana.

Su objetivo es el de reivindicar atención y exigir un compromiso de los partidos y las instituciones para llevar a cabo una revisión radical de la forma de gobernar y de hacer política. Y su objetivo es crecer. La iniciativa es un embrión de algo que está por desarrollar y que vamos a desarrollar tod@s junt@s. La Iniciativa es el comienzo de un proceso.

Se acerca la campaña electoral -en realidad ya estamos en campaña-, y ya se puede observar que en los candidatos el monotema “seguridad” ha dado paso a otros, entre ellos el de “la necesidad de abrirse a la sociedad”, el de la participación ciudadana.Participación ciudadana. Tomamos la iniciativa
para mejorar la calidad de la democracia
Club Diario Levante – Fòrum Ciutadà de València

18 de febrero de 2003

La Iniciativa por la Participación Ciudadana es la reunión, por primera vez, de muchas organizaciones del País dedicadas desde hace tiempo a la defensa del territorio y del ambiente, de la ciudad y de la participación ciudadana.

Su objetivo es el de reivindicar atención y exigir un compromiso de los partidos y las instituciones para llevar a cabo una revisión radical de la forma de gobernar y de hacer política. Y su objetivo es crecer. La iniciativa es un embrión de algo que está por desarrollar y que vamos a desarrollar tod@s junt@s. La Iniciativa es el comienzo de un proceso.

Se acerca la campaña electoral -en realidad ya estamos en campaña-, y ya se puede observar que en los candidatos el monotema “seguridad” ha dado paso a otros, entre ellos el de “la necesidad de abrirse a la sociedad”, el de la participación ciudadana.

Nosotros esta vez les tomamos la palabra. Por nuestra parte estamos articulando el compromiso y la movilización ciudadana para participar efectivamente. De ellos exigimos el compromiso para poner en práctica determinadas medidas de participación.

No queremos participar una vez más como espectadores-clientes que ni conocen ni deciden el menú que pagan, porque sabemos distinguir muy bien entre participación activa y concentración de ciudadanos a base de talones con dinero público, paellas gigantes y foto para el gobierno.

Nosotros queremos información, no lo que nos dan, y no sólo la que nos den, queremos ser agentes de información; y queremos estar en la elaboración de la toma de decisiones y queremos controlar cómo se gestionan esas decisiones una vez adoptadas.

Queremos todo eso porque queremos que la vida pública recobre prestigio entre los ciudadanos. Lo queremos porque exigimos progreso y desarrollo económico, porque rechazamos radicalmente el concepto de progreso de quienes nos gobiernan, porque no existe tal desarrollo si es a expensas de la destrucción del entorno, a expensas del agotamiento del territorio. Eso no es ni progreso ni desarrollo social. Eso es beneficio para unos pocos privados.

Aunque las instituciones nos niegan, nosotros no las negamos a ellas, como no negamos a los partidos políticos. Queremos participar, que significa ser parte de algo, no tener que actuar como si arrebatásemos algo que no es nuestro o no nos concierne. Queremos reconocimiento y reconocimiento significa diálogo, no conflicto. Decimos, pues, que el diálogo no es una gracia que nos conceden las instituciones, sino un derecho de la sociedad organizada.

Lo que proponemos es beneficioso para todos, para la ciudadanía y para las instituciones; si a alguien ha de perjudicar es a quien juega lo público en provecho propio.

La buena participación ciudadana beneficia a los gobernantes en varios ámbitos:

. porque corresponsabiliza a los funcionarios públicos con los ciudadanos. Eso tiene la ventaja de facilitar la ejecución de los planes y programas, en la medida que los ciudadanos estarán más deseosos de aceptar y trabajar para la realización de los proyectos con los resultados esperados si ellos mismos han contribuido a planearlos, y si van a poder fiscalizarlos, puesto que comprenderán mejor las razones que los justifican.

. porque la participación hace de la Administración pública un objeto transparente.

. porque aumenta la confianza de la ciudadanía en el sistema y combate la tan –al menos teóricamente- temida apatía política.

. porque da credibilidad a la rendición de cuentas y, en fin, legitima sus actuaciones.

Beneficia a los ciudadanos y las ciudadanas

. porque se les toma en cuenta para identificar y resolver los problemas que perciben como serios.

. porque desarrolla la educación cívica y la capacidad de la participación responsable.

. porque los ciudadanos pueden hacer valiosas aportaciones a los procesos de planificación y ejecución sobre la base de su conocimiento detallado de las condiciones, necesidades y deseos locales.

. porque, al establecerse metas comunes, se contribuye a la despolarización política de la sociedad.

¿Qué hacer de ahora en adelante?

En lo inmediato, vincular a los partidos en campaña, hacer que se tomen en serio la participación ciudadana.

En lo mediato, crear entre tod@s mecanismos, consensuar métodos para hacer efectiva esa participación, empujar el proceso y hacer de la sociedad valenciana una sociedad de ciudadanos y ciudadanas, en su sentido riguroso, es decir, de personas que se preocupan y ocupan de la cosa pública

Nosotros esta vez les tomamos la palabra. Por nuestra parte estamos articulando el compromiso y la movilización ciudadana para participar efectivamente. De ellos exigimos el compromiso para poner en práctica determinadas medidas de participación.

No queremos participar una vez más como espectadores-clientes que ni conocen ni deciden el menú que pagan, porque sabemos distinguir muy bien entre participación activa y concentración de ciudadanos a base de talones con dinero público, paellas gigantes y foto para el gobierno.

Nosotros queremos información, no lo que nos dan, y no sólo la que nos den, queremos ser agentes de información; y queremos estar en la elaboración de la toma de decisiones y queremos controlar cómo se gestionan esas decisiones una vez adoptadas.

Queremos todo eso porque queremos que la vida pública recobre prestigio entre los ciudadanos. Lo queremos porque exigimos progreso y desarrollo económico, porque rechazamos radicalmente el concepto de progreso de quienes nos gobiernan, porque no existe tal desarrollo si es a expensas de la destrucción del entorno, a expensas del agotamiento del territorio. Eso no es ni progreso ni desarrollo social. Eso es beneficio para unos pocos privados.

Aunque las instituciones nos niegan, nosotros no las negamos a ellas, como no negamos a los partidos políticos. Queremos participar, que significa ser parte de algo, no tener que actuar como si arrebatásemos algo que no es nuestro o no nos concierne. Queremos reconocimiento y reconocimiento significa diálogo, no conflicto. Decimos, pues, que el diálogo no es una gracia que nos conceden las instituciones, sino un derecho de la sociedad organizada.

Lo que proponemos es beneficioso para todos, para la ciudadanía y para las instituciones; si a alguien ha de perjudicar es a quien juega lo público en provecho propio.

La buena participación ciudadana beneficia a los gobernantes en varios ámbitos:

. porque corresponsabiliza a los funcionarios públicos con los ciudadanos. Eso tiene la ventaja de facilitar la ejecución de los planes y programas, en la medida que los ciudadanos estarán más deseosos de aceptar y trabajar para la realización de los proyectos con los resultados esperados si ellos mismos han contribuido a planearlos, y si van a poder fiscalizarlos, puesto que comprenderán mejor las razones que los justifican.

. porque la participación hace de la Administración pública un objeto transparente.

. porque aumenta la confianza de la ciudadanía en el sistema y combate la tan –al menos teóricamente- temida apatía política.

. porque da credibilidad a la rendición de cuentas y, en fin, legitima sus actuaciones.

Beneficia a los ciudadanos y las ciudadanas

. porque se les toma en cuenta para identificar y resolver los problemas que perciben como serios.

. porque desarrolla la educación cívica y la capacidad de la participación responsable.

. porque los ciudadanos pueden hacer valiosas aportaciones a los procesos de planificación y ejecución sobre la base de su conocimiento detallado de las condiciones, necesidades y deseos locales.

. porque, al establecerse metas comunes, se contribuye a la despolarización política de la sociedad.

¿Qué hacer de ahora en adelante?

En lo inmediato, vincular a los partidos en campaña, hacer que se tomen en serio la participación ciudadana.

En lo mediato, crear entre tod@s mecanismos, consensuar métodos para hacer efectiva esa participación, empujar el proceso y hacer de la sociedad valenciana una sociedad de ciudadanos y ciudadanas, en su sentido riguroso, es decir, de personas que se preocupan y ocupan de la cosa pública