Continue avant, alcaldessa i rehabilite el Cabanyal

Que la Sra. Alcaldesa no ha pensado en el Cabanyal-Canyamelar y escuchado a sus vecinos a la hora de justificar el P.E.R.I. es un hecho sobre el que hemos acumulado pruebas a lo largo de estos años. Siempre ha manifestado que es el interés general de la ciudad, encarnado democráticamente en su persona, el que guía sus decisiones. Un interés general que le pedía prolongar la Avenida Blasco Ibañez y al que ofrecía en sacrificio el Cabanyal, sin tener en cuenta la opinión de las Escuelas de Arquitectura, los catedráticos del derecho, la Sindicatura de Greuges, la inspección técnica de Patrimonio, y cuantos expertos en urbanismo, patrimonio, geografía urbana, etc, se han reunido en todos aquellos grandes eventos que tanto la Consellería de Cultura como el Ayuntamiento de Valencia han organizado en los tres últimos años. En esta ocasión son los magistrados del Pleno del Tribunal Superior de Justicia de la C. V. los que de nuevo le recuerdan algo que para muchos nos resulta evidente: “el interés publico implícito en los instrumentos de planeamiento (que la alcaldesa dice encarnar) está por debajo de otro interés publico prevalente a aquel, cual es la protección del patrimonio histórico y cultural” del Cabanyal. Ella estaba en las Cortes Valencianas el día que su partido aprobó la Ley de Patrimonio Histórico Valenciano y por tanto lo sabe perfectamente. Que ahora reaccione ante esta nueva contrariedad afirmando que “Yo voy a seguir con el proyecto (de prolongación) y si no, con el tiempo, otro podrá” es una nueva pista que desvela sus autenticas intenciones.Que la Sra. Alcaldesa no ha pensado en el Cabanyal-Canyamelar y escuchado a sus vecinos a la hora de justificar el P.E.R.I. es un hecho sobre el que hemos acumulado pruebas a lo largo de estos años. Siempre ha manifestado que es el interés general de la ciudad, encarnado democráticamente en su persona, el que guía sus decisiones. Un interés general que le pedía prolongar la Avenida Blasco Ibañez y al que ofrecía en sacrificio el Cabanyal, sin tener en cuenta la opinión de las Escuelas de Arquitectura, los catedráticos del derecho, la Sindicatura de Greuges, la inspección técnica de Patrimonio, y cuantos expertos en urbanismo, patrimonio, geografía urbana, etc, se han reunido en todos aquellos grandes eventos que tanto la Consellería de Cultura como el Ayuntamiento de Valencia han organizado en los tres últimos años. En esta ocasión son los magistrados del Pleno del Tribunal Superior de Justicia de la C. V. los que de nuevo le recuerdan algo que para muchos nos resulta evidente: “el interés publico implícito en los instrumentos de planeamiento (que la alcaldesa dice encarnar) está por debajo de otro interés publico prevalente a aquel, cual es la protección del patrimonio histórico y cultural” del Cabanyal. Ella estaba en las Cortes Valencianas el día que su partido aprobó la Ley de Patrimonio Histórico Valenciano y por tanto lo sabe perfectamente. Que ahora reaccione ante esta nueva contrariedad afirmando que “Yo voy a seguir con el proyecto (de prolongación) y si no, con el tiempo, otro podrá” es una nueva pista que desvela sus autenticas intenciones.

Esta asociación de vecinos pronto cumplirá los 25 años desde su fundación y siempre se ha manifestado en contra de la prolongación de la avenida Blasco Ibañez y a favor de la rehabilitación del Cabanyal, antes incluso de que la Sra. Barberá ocupara su sillón de alcaldesa. Ya en 1993 acuñamos el grito de SALVEM EL CABANYAL. En estos momentos la primera autoridad municipal anuncia que una nueva plaga caerá sobre nosotros: “Se va a producir una diferencia enorme entre esta zona y el resto del barrio”. Así se refiere la alcaldesa a la zona B.I.C. que le impide seguir con su propósito. ¿Será por acción o por omisión como se conseguirá su mal augurio?, porque no olvide la Sra. Alcaldesa que tiene la misma obligación de mantener limpia la calle Colon a la puerta del Corte Ingles, que la calle Progreso a la puerta de una casa ocupada ilegalmente por un delincuente que trafica con drogas. Desconocemos si estas personas, que por cierto no son precisamente hijos de antiguos pescadores, pagan su impuesto de actividades e ingresan el IVA que genera un degradante negocio que les permite a la vez disfrutar de un Mercedes y recibir becas de comedor, pero desde luego el resto de honrados vecinos que viven en la zona, y esta asociación de vecinos a la cabeza, no vamos a asistir callados, viendo como se cumplen sus amenazas de anunciado asedio. La Ley Reguladora de la Actividad Urbanística fija la obligación de los propietarios de mantener sus edificios en condiciones de seguridad, salubridad, ornato público y decoro y no hace diferencias según sea su procedencia social, ni por el hecho de estar ocupadas ilegalmente. Esta Asociación de Vecinos ya ha denunciado muy recientemente que el Ayuntamiento está incumpliendo su responsabilidad directa, (y la coput subsidiaria) en que la legalidad urbanística sea respetada.

Los vecinos estamos hartos de que cuando los proyectos urbanísticos ponen los ojos en una parte de esta ciudad, cinco años antes aparezca en ella la degradación social y urbanística. Que los planes sirven para erradicar estos problemas nadie lo duda. Pero que se actué al contrario, creando o permitiendo dicha degradación, para así justificar como irremediable una peculiar visión del progreso, eso no aparece en ningún manual de urbanismo.

Sra. Alcaldesa, la historia nos ofrece a todos una nueva oportunidad. Demuestre que cuando aprobó este plan estaba pensando también en nuestro bienestar y en el máximo interés general que representa para la ciudad la preservación de un bien declarado de interés cultural y no solo en ocultos intereses inmobiliarios. Olvídese por unos años de la prolongación y haga su particular Pacto Local con el Cabanyal. Si los tribunales finalmente le dan la razón, ya la hará en su día, UD u “otro” como ya nos ha adelantado en lo que parece su testamento político, pero de momento olvídese de las grandes demoliciones y empiece a hacer inversiones positivas en el barrio, todas aquellas que su plan tiene previsto y que esta suspensión cautelar no le impide llevar adelante. Firme un convenio con la Generalitat Valenciana y ponga en marcha una verdadera oficina de rehabilitación donde se encauce la participación de las distintas organizaciones del barrio y se gestionen subvenciones a los propietarios que desean rehabilitar sus viviendas. Aplique el nuevo Plan de la Vivienda. Utilice su ingenio creativo y facilite que las múltiples posibilidades que tienen las casas adosadas del Cabanyal atraigan a nuevas generaciones de valencianos. Potencie nuestro privilegiado emplazamiento, al lado del mar, junto a las universidades, en el limite norte del Balcón al Mar, a un paso de la Ciudad de las Ciencias y perfectamente comunicado todo ello con el conjunto de la ciudad a través del bulevar de Serrería y las diversas avenidas que ya unen el centro con la Valencia marítima. Construya bibliotecas, centros culturales y sociales, locales para la juventud y la tercera edad; peatonalice y consolide las zonas comerciales tradicionales, construya aparcamientos subterráneos, arregle los jardines que ya tenemos y que algunos no han visto plantar una flor en estos últimos diez años, como es el caso de los jardines de Doctor Lluch; mejore las alineaciones allí donde este justificado. No consienta la venta de drogas ni permita la degradación; impulse políticas de integración para los sectores marginales del barrio. No intente estrategias que enfrenten a los vecinos y trátenos como si viviéramos más cerca del centro, más cerca de Ud. No necesitará encargar ningún video con realidad virtual para convencernos de sus bondades. Haga bien su trabajo, cumpla con su obligación y además pasará a la historia por ello.

Desarrolle todas estas líneas de actuación que ya contiene el P.E.R.I. durante los cinco próximos años que tardará en llegar la sentencia definitiva y en la espera, habrá rehabilitado y regenerado el Cabanyal-Canyamelar. Mientras tanto no cambie nuestra histórica y singular Lonja del Pescado de la Marina Auxiliante por ninguna rotonda con fuente de chorritos incluida, ni se le ocurra trasladarla piedra a piedra como ud. misma llego a manifestar, ya que toda ella está construida de ladrillos. No destruya las casas de la calle San Pedro que dieron origen a nuestra peculiar trama protegida. Ustedes han insistido muchas veces en que la prolongación de Blasco Ibañez solo representa un 20 % del plan. Pues siga adelante con el otro 80 % del proyecto que no conlleva destrucción y vera como se rehabilita y regenera el barrio.

La Asociación de Vecinos de Cabanyal-Canyamelar reunida en asamblea ha decidido sumarse a las peticiones que ya le han realizado nuestra Federación y la Plataforma Salvem el Cabanyal y quiere una vez más hacerle llegar nuestra disposición a colaborar en una solución, aunque sea provisional, fruto del dialogo y el consenso. Aparquemos momentáneamente las diferencias y encabece un proyecto que nos una y todos empujaremos en la misma dirección. No diga que ya paso el tiempo del dialogo. No se precipite y afronte el contratiempo con dignidad, Ud. cuando quiere, es hábil y valiente, y sabe que rectificar no es signo de debilidad, es prueba de inteligencia y humildad y ambas cosas engrandecen a las personas y en especial a los gobernantes. Nosotros ya hemos dado el primer paso y vamos a seguir en esa dirección. Nadie pierde nada con ello. De Ud. depende que caminemos juntos para salvar el Cabanyal.

Esta asociación de vecinos pronto cumplirá los 25 años desde su fundación y siempre se ha manifestado en contra de la prolongación de la avenida Blasco Ibañez y a favor de la rehabilitación del Cabanyal, antes incluso de que la Sra. Barberá ocupara su sillón de alcaldesa. Ya en 1993 acuñamos el grito de SALVEM EL CABANYAL. En estos momentos la primera autoridad municipal anuncia que una nueva plaga caerá sobre nosotros: “Se va a producir una diferencia enorme entre esta zona y el resto del barrio”. Así se refiere la alcaldesa a la zona B.I.C. que le impide seguir con su propósito. ¿Será por acción o por omisión como se conseguirá su mal augurio?, porque no olvide la Sra. Alcaldesa que tiene la misma obligación de mantener limpia la calle Colon a la puerta del Corte Ingles, que la calle Progreso a la puerta de una casa ocupada ilegalmente por un delincuente que trafica con drogas. Desconocemos si estas personas, que por cierto no son precisamente hijos de antiguos pescadores, pagan su impuesto de actividades e ingresan el IVA que genera un degradante negocio que les permite a la vez disfrutar de un Mercedes y recibir becas de comedor, pero desde luego el resto de honrados vecinos que viven en la zona, y esta asociación de vecinos a la cabeza, no vamos a asistir callados, viendo como se cumplen sus amenazas de anunciado asedio. La Ley Reguladora de la Actividad Urbanística fija la obligación de los propietarios de mantener sus edificios en condiciones de seguridad, salubridad, ornato público y decoro y no hace diferencias según sea su procedencia social, ni por el hecho de estar ocupadas ilegalmente. Esta Asociación de Vecinos ya ha denunciado muy recientemente que el Ayuntamiento está incumpliendo su responsabilidad directa, (y la coput subsidiaria) en que la legalidad urbanística sea respetada.

Los vecinos estamos hartos de que cuando los proyectos urbanísticos ponen los ojos en una parte de esta ciudad, cinco años antes aparezca en ella la degradación social y urbanística. Que los planes sirven para erradicar estos problemas nadie lo duda. Pero que se actué al contrario, creando o permitiendo dicha degradación, para así justificar como irremediable una peculiar visión del progreso, eso no aparece en ningún manual de urbanismo.

Sra. Alcaldesa, la historia nos ofrece a todos una nueva oportunidad. Demuestre que cuando aprobó este plan estaba pensando también en nuestro bienestar y en el máximo interés general que representa para la ciudad la preservación de un bien declarado de interés cultural y no solo en ocultos intereses inmobiliarios. Olvídese por unos años de la prolongación y haga su particular Pacto Local con el Cabanyal. Si los tribunales finalmente le dan la razón, ya la hará en su día, UD u “otro” como ya nos ha adelantado en lo que parece su testamento político, pero de momento olvídese de las grandes demoliciones y empiece a hacer inversiones positivas en el barrio, todas aquellas que su plan tiene previsto y que esta suspensión cautelar no le impide llevar adelante. Firme un convenio con la Generalitat Valenciana y ponga en marcha una verdadera oficina de rehabilitación donde se encauce la participación de las distintas organizaciones del barrio y se gestionen subvenciones a los propietarios que desean rehabilitar sus viviendas. Aplique el nuevo Plan de la Vivienda. Utilice su ingenio creativo y facilite que las múltiples posibilidades que tienen las casas adosadas del Cabanyal atraigan a nuevas generaciones de valencianos. Potencie nuestro privilegiado emplazamiento, al lado del mar, junto a las universidades, en el limite norte del Balcón al Mar, a un paso de la Ciudad de las Ciencias y perfectamente comunicado todo ello con el conjunto de la ciudad a través del bulevar de Serrería y las diversas avenidas que ya unen el centro con la Valencia marítima. Construya bibliotecas, centros culturales y sociales, locales para la juventud y la tercera edad; peatonalice y consolide las zonas comerciales tradicionales, construya aparcamientos subterráneos, arregle los jardines que ya tenemos y que algunos no han visto plantar una flor en estos últimos diez años, como es el caso de los jardines de Doctor Lluch; mejore las alineaciones allí donde este justificado. No consienta la venta de drogas ni permita la degradación; impulse políticas de integración para los sectores marginales del barrio. No intente estrategias que enfrenten a los vecinos y trátenos como si viviéramos más cerca del centro, más cerca de Ud. No necesitará encargar ningún video con realidad virtual para convencernos de sus bondades. Haga bien su trabajo, cumpla con su obligación y además pasará a la historia por ello.

Desarrolle todas estas líneas de actuación que ya contiene el P.E.R.I. durante los cinco próximos años que tardará en llegar la sentencia definitiva y en la espera, habrá rehabilitado y regenerado el Cabanyal-Canyamelar. Mientras tanto no cambie nuestra histórica y singular Lonja del Pescado de la Marina Auxiliante por ninguna rotonda con fuente de chorritos incluida, ni se le ocurra trasladarla piedra a piedra como ud. misma llego a manifestar, ya que toda ella está construida de ladrillos. No destruya las casas de la calle San Pedro que dieron origen a nuestra peculiar trama protegida. Ustedes han insistido muchas veces en que la prolongación de Blasco Ibañez solo representa un 20 % del plan. Pues siga adelante con el otro 80 % del proyecto que no conlleva destrucción y vera como se rehabilita y regenera el barrio.

La Asociación de Vecinos de Cabanyal-Canyamelar reunida en asamblea ha decidido sumarse a las peticiones que ya le han realizado nuestra Federación y la Plataforma Salvem el Cabanyal y quiere una vez más hacerle llegar nuestra disposición a colaborar en una solución, aunque sea provisional, fruto del dialogo y el consenso. Aparquemos momentáneamente las diferencias y encabece un proyecto que nos una y todos empujaremos en la misma dirección. No diga que ya paso el tiempo del dialogo. No se precipite y afronte el contratiempo con dignidad, Ud. cuando quiere, es hábil y valiente, y sabe que rectificar no es signo de debilidad, es prueba de inteligencia y humildad y ambas cosas engrandecen a las personas y en especial a los gobernantes. Nosotros ya hemos dado el primer paso y vamos a seguir en esa dirección. Nadie pierde nada con ello. De Ud. depende que caminemos juntos para salvar el Cabanyal.